Ley 24.240 Defensa del Consumidor

 

 

ix. Ventas domiciliarias, por correspondencia o por TV
Venta domiciliaria: es aquella venta de una cosa o un servicio que se efectúa en el lugar de trabajo o en el lugar donde reside el consumidor o en la casa de un tercero.

Por ejemplo:
Un vendedor ofrece corbatas en la casa de Mario; un vendedor de lápices negros se presenta a vender en la oficina de Jimena.
No es venta domiciliaria: la venta de sandwiches en el lugar de trabajo.



      ARTICULO 32º.- Venta Domiciliaria. Es aquella propuesta de venta de una cosa o prestación de un servicio efectuada al consumidor en el lugar donde reside, en forma permanente o transitoria o en su lugar de trabajo. En ella el contrato debe ser celebrado por escrito y con las precisiones del art. 10.
Lo dispuesto precedentemente no es aplicable a la compraventa de bienes perecederos recibidos por el consumidor y abonados al contado.



Venta por correspondencia y otras: es aquella en la que la propuesta se hace por medio del correo o de la televisión, radio, revistas, etc. Por ejemplo, que Pedro vea por TV una sierra eléctrica indispensable para sus trabajos caseros, y haga el llamado pertinente solicitando el envío de dicho producto.

      ARTICULO 33º.- Venta por Correspondencia y Otras. Es aquella en que la propuesta se efectúa por medio postal, telecomunicaciones, electrónico o similar y la respuesta a la misma se realiza por iguales medios. No se permitirá la publicación del número postal como domicilio.


Bajo ambas modalidades, el consumidor tiene un plazo de 5 días corridos desde la fecha de entrega de la cosa o de la celebración del contrato para dejar sin efecto la operación. este es el llamado «plazo de reflexión». Si el consumidor opta por dejar sin efecto la operación, deberá poner la cosa a disposición del vendedor, quedando a cargo de éste último los gastos de devolución. Esta facultad no puede ser dejada de lado por el vendedor y debe ser informada al consumidor.

Tocan el timbre en casa de Pedro un viernes a la tarde ofreciéndole una enciclopedia y decide comprarla para su hijo. Durante el fin de semana, luego de verificar en detalle su contenido, considera que no será útil para sus estudios secundarios, por lo que al lunes siguiente se comunica con el vendedor y le informa que quiere dejar sin efecto la compra. El vendedor debe recibir la enciclopedia y devolver el dinero a Pedro.

      ARTICULO 34º.- Revocación de Aceptación. En los casos de los artículos 32 y 33, el consumidor tiene derecho a revocar la aceptación durante el plazo de cinco (5) días corridos, contados a partir de la fecha en que se entregue la cosa o se celebre el contrato, lo último que ocurra, sin responsabilidad al-guna. Esa facultad no puede ser dispensada ni renunciada.
El vendedor debe informar por escrito al consumidor de esta facultad de re-vocación en todo documento que, con motivo de venta le sea presentado al consumidor.
Tal información debe ser incluida en forma clara y notoria.
El consumidor debe poner la cosa a disposición del vendedor y los gastos de devolución son por cuenta de este último.



Ventas forzadas: son las que se imponen al consumidor, tanto que éste debe decir que no quiere un producto o servicio que se le ofreciera para que no se lo cobren. Este tipo de ventas están prohibidas.
Si con la oferta de venta se hace entrega de un producto, el consumidor no está obligado a devolverlo, y si decide devolverlo los gas-tos serán a cargo del vendedor.

Supongamos que a Pedro le llega a su casa una tabla de planchar que jamás solicitó y se le efectúa automáticamente el débito de la misma en su tarjeta de crédito. Pedro puede conservar o restituir la tabla de planchas, y en caso de restituirla será sin cargo para él. De todas formas, la devuelva o la retenga, el proveedor deberá reintegrarle el dinero debitado, ya sea en efectivo o acreditándolo en el siguiente resumen de cuenta.

      ARTICULO 35º.- Prohibición. Queda prohibida la realización de propuesta al consumidor, por cualquier tipo de medio, sobre una cosa o servicio que no haya sido requerido previamente y que genere un cargo automático en cualquier sistema de débito, que obligue al consumidor a manifestarse por la negativa para que dicho cargo no se efectivice.
Si con esta oferta se envió una cosa, el receptor no está obligado a conservarla ni a restituirla al remitente aunque la restitución pueda ser realizada libre de gastos.




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